DÍA INTERNACIONAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES (DIRRD) 2026: “La resiliencia empieza en casa”

En 1989, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió designar el 13 de octubre como DÍA INTERNACIONAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES (DIRRD), con el propósito de promover una cultura de reducción del riesgo de desastres a nivel mundial. Esta jornada, según la ONU, pretende concienciar a los gobiernos y a la opinión pública sobre la importancia de adoptar medidas para minimizar los riesgos y reducir los impactos humanos, sociales y económicos de los desastres.

El hogar es uno de los espacios fundamentales de nuestra vida: es donde vivimos, descansamos, nos cuidamos y buscamos refugio y seguridad. Sin embargo, la forma en que las viviendas se planifican, construyen y mantienen puede contribuir a reducir el riesgo de desastres o, por el contrario, aumentar la vulnerabilidad de las personas. Las casas situadas en zonas expuestas a amenazas, construidas sin criterios de seguridad o que no están preparadas para resistir fenómenos extremos pueden convertirse en espacios de riesgo, con consecuencias como la pérdida de vidas, los desplazamientos de población y los daños económicos.

Imagen: UNDRR (Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres)

 

Bajo el lema “La resiliencia empieza en casa”, el Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres de 2026 pone el foco en la necesidad de garantizar que los hogares sean seguros, accesibles y capaces de resistir las amenazas a las que están expuestos. La iniciativa destaca que la prevención no depende únicamente de las decisiones individuales, sino también de las políticas públicas, la planificación territorial, las normas de construcción y las inversiones en viviendas resilientes.

La reducción del riesgo de desastres también es una cuestión cercana, como pone de manifiesto la serie sísmica iniciada el pasado mes de agosto en Granada. Esta situación nos recuerda la importancia de conocer los riesgos sísmicos de nuestro entorno, contar con edificios seguros y fomentar la preparación de la población ante posibles emergencias. La prevención, la información y la aplicación de criterios adecuados de construcción son fundamentales para proteger a las personas y reducir los daños.

 

 

 

 

 

 

 

                                                                     Imágenes: UNDRR (Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres)

 

El lema también recuerda que los desastres no afectan a todas las personas por igual. Las mujeres, la infancia, las personas mayores, las personas con discapacidad y los hogares con menos recursos pueden enfrentarse a mayores dificultades para acceder a una vivienda segura, recibir información sobre los riesgos o actuar ante una emergencia. Por ello, la reducción del riesgo debe incorporar la inclusión, la participación de las comunidades y el acceso equitativo a la información y a los recursos de protección.

En este sentido, la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) destaca tres ámbitos de actuación fundamentales:

  1. Gobiernos: desarrollar y aplicar una planificación territorial que tenga en cuenta los riesgos, reforzar las normas de construcción e invertir en viviendas resilientes, garantizando que la información sobre los riesgos y las alertas tempranas llegue a toda la población.
  2. Sector privado: priorizar la seguridad y la resiliencia a largo plazo en el diseño, la construcción y la financiación de las viviendas, cumplir las normativas y facilitar el acceso a soluciones de vivienda seguras y asequibles.
  3. Hogares y comunidades: conocer las amenazas existentes en el entorno, comprender las alertas tempranas, preparar planes de emergencia y participar en las iniciativas locales de prevención y reducción del riesgo de desastres.

La iniciativa también subraya que una alerta temprana solo es eficaz cuando llega a todas las personas, se comprende y permite actuar a tiempo. Por ello, es fundamental mejorar la comunicación de los riesgos, facilitar la preparación ante emergencias y fomentar la colaboración entre administraciones, empresas y comunidades.

Estos objetivos están en consonancia con el Marco de Sendai para la Reducción del Riesgo de Desastres 2015-2030 y con el Objetivo de Desarrollo Sostenible 11, que promueve ciudades y asentamientos humanos inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles. Avanzar hacia viviendas más seguras no solo contribuye a proteger vidas y bienes, sino que también fortalece la resiliencia de las comunidades frente a los desastres.

 

 

 

 

 

 

 

 

 Imágenes: UNDRR (Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres)

 

MENSAJES CLAVE DEL DÍA INTERNACIONAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES (DIRRD) DE 2026:

  • Nadie debería tener que elegir entre una vivienda asequible y una vivienda segura.
  • Toda persona merece un hogar capaz de resistir las amenazas de su entorno.
  • La prevención y la construcción de viviendas resilientes ayudan a evitar pérdidas humanas y económicas y reducen los costes de reconstrucción tras un desastre.
  • Las alertas tempranas deben llegar a todas las personas, ser comprensibles y permitir adoptar medidas de protección.
  • La resiliencia de los hogares requiere la implicación conjunta de gobiernos, sector privado y comunidades.
  • La inclusión, el liderazgo de las mujeres y la participación comunitaria son esenciales para construir hogares y comunidades más seguros.

 

Desde Geólogos del Mundo Andalucía nos sumamos a la conmemoración de este DÍA INTERNACIONAL PARA LA REDUCCIÓN DEL RIESGO DE DESASTRES y os animamos a reflexionar sobre la importancia de la prevención, la preparación y la construcción de hogares y comunidades más resilientes.

Para más información: Día Internacional para la Reducción del Riesgo de Desastres 2026 – UNDRR.

 

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